Ir al contenido principal

Llevaré su nombre: la hija desobediente de un genocida / Analía Kalinec

 Edipo es una tragedia, un hombre que mata a su padre y se casa con su madre. Pero no sabe su relación familiar de antemano.

Lo que vive Analía es una tragedia: descubre que su padre, un hombre al que ama y respeta, es un genocida.

Es posible seguir amando a pesar de saber esa verdad?

Hay formas de enfrentarlo?

Analía integra un colectivo Historias desobedientes. Son hijos de represores de las dictaduras latinoamericanas que se unen en la lucha por Verdad y justicia. Por memoria. Quieren que sus padres hablen, comparten información.

En el caso de la autora ha vivido un calvario, el padre que la repudia, las hermanas y la madre que la tachan de traidora. La permanente pregunta de por qué? Un hombre que podía ser amoroso, cariñoso con la familia, protector, atento, llegó a torturar, abusar...es algo que para una hija es como caer en un precipicio .

En este libro narra toda la peripecia, documenta cada uno de los acontecimientos. Es muy clara y sincera.

Para mí una mujer admirable.

En mi historia personal, no tuve que descubrir nada: mi madre una anarquista que fue presa y torturada, mi padre un colaboracionista del régimen. Igual desde niña sabía de qué lado estaba y sin embargo, a mi viejo lo quiero y le debo mi amor por los libros, por la lectura y ese es el único razgo de mi personalidad que me gusta.







Comentarios

Entradas populares de este blog

LA MUJER DE LOS VIERNES

Es la última novela publicada por Eduardo Dayan, ganó un segundo premio de Editorial Comunicarte de Córdoba. Fue mi primer lectura del 2011. Creo que no lo leí, lo devoré. Eduardo sabe de jóvenes y del problema que aqueja a la educación actual. De las diferencias sociales que se transforman en muros infranqueables. Incluye el blog como un medio más cotidiano para los jóvenes. Me parece una lectura especial para jóvenes y para docentes es fundamental. Gracias Eduardo por enviarme este regalo tan maravilloso.

El resto del mundo rima / Carolina Bello

  Escucho un programa de radio: Oír con los ojos. Intento seguir leyendo mientras escucho. No puedo, es que hay una escritora que no conozco y que me está seduciendo con su voz, su locuacidad, su intensidad. Nombra a Leila Guerriero y a Herzog. Entonces, dejo mi lectura y me entrego absolutamente a escuchar. Anoto lo que cita, los libros que nombra. Es sábado. El lunes voy a la librería le pregunto a Juan por el libro de Leila: Zona de obras.  Me distraigo y me olvido de Herzog. Termino llevando uno de Ursula LeGuin y otros para nada relacionados con el de Carolina, pero sí me llevo El resto del mundo Rima Lo leo con avidez, con absoluta voracidad.  A los pocos días llega una invitación de la Red de Clubes de Lectura para tener un encuentro con la mismísima autora. En una librería nueva Amazonia y donde íbamos a compartir lectura y sabores porque el convite venía con brunch.  Me inscribí sin dudar. Era la oportunidad de compartir mi pasión lectora, escuchar otras lec...

EMILI TEIXIDOR. Contagiar el deseo de leer

EMILI TEIXIDOR . Contagiar el deseo de leer es como contagiar cualquier otra convicción profunda: sólo se puede conseguir, o mejor intentar, sin imposiciones, por simple contacto, imitación o seducción. No se trata de llenar ningún vaso -cerebro- vacío, sino de prender en una zarza el fuego que nos agita. Por el simple contacto de una llama. El mejor contagio/contacto es el ejemplo. Si nos preocupáramos menos por la lectura de los otros y más y con más rigor por nuestras propias lecturas, seguro que nuestro entusiasmo nos desbordaría y los más cercanos a nosotros advertirían esa plenitud que nos proporcionan los libros y quizás, quizás, otros intentaran alumbrar su propio ardor aprovechando alguna de las pequeñas chispas que desprende nuestra hoguera. Primer truco Primero lee tú y los demás imitarán el placer que tú expandas. Predica con el ejemplo. Toda seducción tiene sus estrategias o sus trucos. Existen algunos, pequeños, sencillos y prácticos para facilitar el contagio. O mejor...