Recorre los campos azules Recorre los campos azules es buena literatura, de la clásica, de la que no pretende, y es una alegría que Eterna cadencia la edite. Los cuentos de Claire Keegan parecen simples porque cuentan historias de gente sencilla, sin embargo esconden una complejidad única, con una prosa lírica Keegan nos trae la desdicha y la nostalgia y todo el recorrido de sus cuentos es melancólico. Sin embargo no se pueden dejar, se vuelven necesidad, como lo verdadero. En una ceremonia de casamiento de pueblo, el secreto a voces entre el cura y la novia, no impide que uno quiera terminar la historia. Todos lo saben, nosotros como lectores lo imaginamos, pero igual atrae, encanta, entretiene (algo que la literatura ha perdido) desde una buena narración. El lector no está seguro del todo, el cuento crece y entonces nos desdecimos de los supuestos, pero la verdad aflora. En otro cuento la autora utiliza la segunda persona para contarnos al oido la terrible realidad d...
Para animarnos a leer