Ir al contenido principal

Frankestein educador / Philippe Merieu

 

En diciembre acompañé a Débora Nuñez a dictar un taller en TuBiblioteca Popular Edelweiss Zahn, en Shangrilá.

Para iniciar, propuso que cada uno de los presentes recomendara un libro.

Yo como apasionada del monstruo de Shelley, recomendé esa novela. Uno de los talleristas el libro que hoy reseño. Obvio que me vino una desesperación por leerlo. Como tengo suerte para los libros, mi nuera lo tenía y me lo prestó. Así que debo el placer de esta lectura a Aldana Perdomo y a Luis.

No soy docente ni similar. Nunca cursé didáctica y lo que aprendí de pedagogía I en Facultad, debo haberlo olvidado. Leí algo de Freire, Ranciere, Reina Reyes, algo de Varela, bueno y no sé qué más. Pero mi interés es siempre enfocado a la lectura y a la lectura como actividad extracurricular, como actividad humana por excelencia pero no relacionada con el aprendizaje ni con las destrezas lectoras. Así que leí este libro con ese enfoque. El único que podía hacer. 

Creo que la tesis del autor es que el educador muchas veces asume que quien educa puede ser un sujeto similar al Monstruo de la Shelley: hecho de partes que el que sabe los organiza de acuerdo a su criterio. Pero tal como hace el Dr. Frankestein, luego abandona su creación a su aire y eso...puede llegar a ser tan fatal como lo que pasa a la criatura de la novela.

En el libro se toman algunos pasajes de la novela, pero también de Pinocho, de Pigmalión, el Golem y también películas como Robocop. También está muy presente Rousseau y su Emilio y Hanna Arendt.

Creo que debo releer Pinocho, pero eso por puro gusto. Frankestein suelo leerlo una vez al año, siempre me cuesta entender cómo aprendió a leer solo. Pero bueno es veraz dentro del relato. Cada lectura me hace pensar en la monstruosidad, la diferencia, el miedo. Esta lectura pedagógica me ha interesado mucho, pero bueno, no la pude aprovechar a fondo por mi ignorancia. Igual como dice Matilda a su bibliotecaria: algunas cosas no entendí, pero las palabras eran hermosas.

Lo que me queda del libro: es posible educar? Tanto se dice que la educación es esencial en la sociedad y sin embargo se asignan presupuestos infames, los docentes siguen siendo malpagos, vapùleados, y miles de etc. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Los elementales / Michel McDowell

  Libro de terror y lo leì! Me refiero al gènero no a la calidad obvio. La calidad EXCELENTE Años sesenta, USA, sur Alabama Familias ricas del sur. Una niña de 13 años llega para el funeral de su abuela. Ella vive en NY con su padre y todo ese ambiente le resulta ajeno. Hay relaciones familiares complejas, hisotiras macabras de muertos y resucitados, una casa abandonada. Digamos lo tìpico que para ser bueno debe ser muy bien escrito Es el caso Me mantuvo en vilo, con intensidad, eso me encanta Los personajes muy bien delineados: una madre malvada con una hija monja, un hijo muerto, un hijo que la adora y ella desprecia. Esa es Mary la difunta abuela de India Odessa una negra sirvienta con reminiscensias de esclavitud y magia negra Luker un divorciado que hace cargo de su hija con la que tiene una relaciòn mas de hermano mayor Barbara una veterana amiga intima de la difunta, alcoholica casada con un politico ambicioso Lawton el susodicho politico, un tipo absolutamente despreciable ...

LA MUJER DE LOS VIERNES

Es la última novela publicada por Eduardo Dayan, ganó un segundo premio de Editorial Comunicarte de Córdoba. Fue mi primer lectura del 2011. Creo que no lo leí, lo devoré. Eduardo sabe de jóvenes y del problema que aqueja a la educación actual. De las diferencias sociales que se transforman en muros infranqueables. Incluye el blog como un medio más cotidiano para los jóvenes. Me parece una lectura especial para jóvenes y para docentes es fundamental. Gracias Eduardo por enviarme este regalo tan maravilloso.

El resto del mundo rima / Carolina Bello

  Escucho un programa de radio: Oír con los ojos. Intento seguir leyendo mientras escucho. No puedo, es que hay una escritora que no conozco y que me está seduciendo con su voz, su locuacidad, su intensidad. Nombra a Leila Guerriero y a Herzog. Entonces, dejo mi lectura y me entrego absolutamente a escuchar. Anoto lo que cita, los libros que nombra. Es sábado. El lunes voy a la librería le pregunto a Juan por el libro de Leila: Zona de obras.  Me distraigo y me olvido de Herzog. Termino llevando uno de Ursula LeGuin y otros para nada relacionados con el de Carolina, pero sí me llevo El resto del mundo Rima Lo leo con avidez, con absoluta voracidad.  A los pocos días llega una invitación de la Red de Clubes de Lectura para tener un encuentro con la mismísima autora. En una librería nueva Amazonia y donde íbamos a compartir lectura y sabores porque el convite venía con brunch.  Me inscribí sin dudar. Era la oportunidad de compartir mi pasión lectora, escuchar otras lec...